Dibujaba música en su cuaderno, la soledad se reflejaba en cada milímetro de aquellas hojas.
Zeta nunca levantaba la vista de sus garabatos hechos a lápiz.
Le daba igual que la gente le mirara, que hablaran de ella…
No devolvía la mirada, no se apartaba, no se escondía.
Día tras día se sentaba en aquellas escaleras y yo no podía reprimir esas ganas de saber que piensa, pasaba por su lado, le observaba…
Nadie sabe quién es, nadie sabe que siente, hasta yo me había olvidado de ella pero sé que aquella escalera ahora está vacía.
Ha pasado mucho tiempo y ahora…
Zeta nunca levantaba la vista de sus garabatos hechos a lápiz.
Le daba igual que la gente le mirara, que hablaran de ella…
No devolvía la mirada, no se apartaba, no se escondía.
Día tras día se sentaba en aquellas escaleras y yo no podía reprimir esas ganas de saber que piensa, pasaba por su lado, le observaba…
Nadie sabe quién es, nadie sabe que siente, hasta yo me había olvidado de ella pero sé que aquella escalera ahora está vacía.
Ha pasado mucho tiempo y ahora…
Hola Zeta, quiero conocerte.
5 comentarios:
¿Cuanta gente maravillosa nos pasa desapercibida?
Demasiada...
Alomejor es demasiado tarde, alomejor tiene que quedar asi, como un hueco en la escalera...
Hacia mucho que no escribias, y que no me comentabas a mi, me alegró muchisimo tu coment, gracias :)
Zeta se fue, volvera?
Cada vez que leo esta entrada me da un vuelco el corazón... no se como decirte que te echo de menos...
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