viernes, 4 de marzo de 2011

In my darkest hour

Que todo empiece despacio, acelera.
Calor, luces.
 Velocidad.
Oír mi corazón más alto que la música.
Estalla el sonido en mis oídos.
Rápido, más rápido, sin final.
Mezcla de visión nublada con reflejos destellantes, no poder parpadear, se me secan los ojos.
Imaginación y cansancio, mejor que drogarse incluso.
El deseo que siento de experimentar es inigualable, tengo más de seis minutos para preparar mi muerte.
Más y más adrenalina cada segundo, pulso acelerado, cuerpo rígido.
Siento la fuerza en mis manos, en mis piernas, en todo mi cuerpo.
Lejos de todo, en medio de la nada, dónde todo está oscuro y nadie puede oírme.
Me siento valiente, no me tiembla el pulso, cierro los ojos y piso el acelerador.
Éxtasis.
No se me ocurre una canción mejor para acabar la fiesta.  


1 comentario:

Kaerog dijo...

despues de eso viene el silencio