Y ahí estás, el que espero seas mi primer y único acierto.
Torpeza, número y sinsentido estaban de visita constantemente. ¡Pesados los tres!
Porque no es justo desahogarse sólo por lo absurdo, es por eso que
ahora necesito quitarme esta felicidad de encima. Ya lo dicen, cualquier
extremo hace daño, y la sobredosis de ayer hace que el síndrome de abstinencia hoy
se note más. Letras tristes, sí, pero hablan de lo contrario. De drogas va la
cosa.
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