jueves, 19 de agosto de 2010

Veinticuatro

Praga/Praha/Prague


Me imagino caminando por las calles de Praga, despacio, sola, con tres capas de ropa.
Es invierno, lunes, veinticuatro de enero para ser exactos, dos grados bajo cero, ocho menos cuarto de la mañana, ¿lluvia?, no sé, ambiente oscuro eso sí, mucha gente, muchísima.
Me gustaría saber a dónde se dirigen, son tantos haciendo lo mismo con la misma mirada inexpresiva… parecen extras de una película mala.
...
Pensativa, melancólica, mis amigos, mi familia, necesito estar con ellos ya y no ha pasado ni un mes desde que los vi por última vez. 
Pero son cosas del invierno, su papel a veces es  hacer del mundo un sitio más triste.
...
No entiendo ni una palabra de las conversaciones que oigo a mi alrededor, a lo mejor debería ponerme música (o aprender checo) y no escuchar nada más, puede que así me sienta un poco más en casa.
Lo hago, saco el móvil de mi bolso, miro la batería, queda suficiente para utilizar el reproductor un rato, saco los auriculares los conecto al aparato, me los pongo en los oídos y busco una canción hasta que la encuentro.
 Me doy cuenta de que soy un poco masoca, me pongo a escuchar “Lonely day” de System of a Down.
 Le pido a esa lágrima que ya está rozando mi mejilla que vuelva atrás en el tiempo, que nunca llegue a salir de mis ojos.
Puta canción...¡La paso!
Caprichos del destino sale “My inmortal”, canción para llorar por excelencia. 
Me hago la fuerte, estoy en público.
...
Dicen que Praga es una de las ciudades más bonitas de Europa. Puede que sea así, pero a mí me falta algo en esa ciudad, o me sobra algo, quizás sean los mil novecientos kilómetros que me separan de mi vida, de lo mío, de los míos.
...
Con tanto pensamiento suelto no me he dado cuenta de que me encuentro ya en Wenceslas Square, no quedan ni diez minutos a pie para llegar a la universidad, aunque llegaré tarde si no me doy mucha prisa.
Alzo la vista, me quito los auriculares y empiezo a aligerar el paso.
Ya veo la fachada de la “Charles University”
He llegado, empieza otro día.
Y cuando acabe… quedarán veinticuatro horas menos para volver a casa.

..........

Es un sueño y me da miedo, me preocupa.
 Sé que parece la definición de pesadilla pero no, no lo es.
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3 comentarios:

JozeLuiz dijo...

Me imagino caminando por las calles de Praga, es un dejavu (colectivo) !! Bienvenida !!!

Superosapolar dijo...

Ooooh! Jan...

En realidad, aunque es melancólico, me ha encantado este relato...

Me gusta ese estilo... =)



Te echaré de menos

Shamandalie dijo...

Gracias! ^^
No se, me vino a la cabeza esa imagen y lo escribí.
Yo también te echaré de menos... mucho!
=)